La noche del domingo se empezaba a tornar fría, la espera se hacía cada vez más larga, eran las diez y quince y Daddy Yankee no salía a la tarima. Había fanáticos desde las diez de la mañana en el estadio, doce largas horas de espera. Inclusive, había una niña que había llegado desde Ibagué con su mamá para verlo y ya no resistía más. Sin embargo, con un juego de luces, de fuego y de humo impresionante el Daddy Yankee salió a la tarima y empezó con su show acabando con la ansiedad de sus seguidores que esperaban pacientemente.
Quizá unas veinte mil personas empezaron a saltar y a cantar los éxitos de esta estrella del reggaeton, olvidándose por completo de la larga espera.
Uno de los discos de Daddy fue interpretado en compañía de Zion, quien lo hizo muy pero muy bien.
Daddy terminó por lucirse más cuando cantó la gasolina, el disco que lo lanzó al estrellato. El público estalló en júbilo, luego hizo un juego con las luces de los celulares de los asistentes con una canción de su autoría, y terminó con una nueva canción de salsa, el video musical de la cual fue filmado con los asistentes al Pascual Guerrero en esta noche.
Con este evento, Daddy empieza a darle color a esta Feria de Cali que se espera sea una de las mejores de la historia.