Es una pregunta necesaria: afectó o no afectó el no hacer la cabalgata? La respuesta tal vez la tenemos que dar entre todos.
Afectó por que no se sintió el ambiente de feria, las calles principales lucieron vacías, la ciudad en algunos sectores se vió apagada, el ánimo de los caleños no fue el de otros años; por momentos de hecho no parecía ser la 50 edición de la Feria de Cali.
Muchos sectores como el de las ventas informales no contaron con los ingresos por concepto de venta de sombreros, ponchos, botas, cerveza, gaseosa, y el alquiler de todos los elementos derivados del montaje de las tarimas como andamios, madera, sillas, sonido, carpas etc.
Igualmente, es seguro que tanto Bavaria como la Industria de Licores del Valle no percibieron los mismos ingresos de otros años, cuando se ha realizado la cabalgata.
De hecho, los establecimientos comerciales de la ciudad no vendieron lo que tenían presupuestado y muchos perdieron su inversión.
Sirvió sin embargo no hacer la cabalgata porque no hubo desmanes ni hechos violentos, ni se presentó la misma cantidad de víctimas de años anteriores, ni se lastimó a los caballos.
Pero ante esto queda la pregunta, ocurre eso por culpa de la cabalgata? O por falta de educación, conciencia ciudadana y control por parte de la fuerza pública?
“Feria sin cabalgata no es feria,” es el lema que algunos han adoptado. Con respecto a la realización o nó de la cabalgata duante la próxima versión de la feria, hay qué responder con otro lema: "amanecerá y veremos."