Una tarde soleada y calurosa (mas no insoportable) llamó a los caleños a presenciar el desfile más tradicional de la Feria de Cali. Más de dos mil artistas, organizados en comparsas, colorearon la autopista sur durante las casi cinco horas que duró el desfile. Estas comparsas fueron preparadas con meses de anticipación, haciendo alusión a los ancestros indígenas, a nuestra herencia africana, y a los personajes tradicionales de la Cali de los 1900s.
Este desfile se ha convertido en una expresión cultural muy democrática y en ocasiones educativa; el ejemplo está en la comparsa del movimiento antitaurino, que llevaba sus pancartas. Justo detrás pasaba la comparsa que hacía homenaje al toreo, ambas desfilando en perfecta armonía.
En términos de la cantidad de público, la asistencia fue similar a aquella en el desfile inaugural. Sin embargo, el ambiente era marcadamente más relajado, pues el público era relativamente diferente; mucha más presencia de familias completas, con varias generaciones entre sus miembros, desde los más ancianos hasta niños pequeños.
Este desfile de Cali Viejo demostró ser una parte fundamental de la Feria de Cali. El desfile mantiene así su vigencia e importancia dentro de los nuevos eventos que ofrece la Feria de Cali.