Por: Orlando E. Montenegro Rolon
Director & Editor
Revista Melómanos Documentos
Fotos: Orlando y Jaime Miguel Montenegro
Publicamos aquí un balance de la Feria de Cali 2009 en palabras de Orlando Montenegro Rolon. Orlando es el director y editor de la revista de investigación musical caleña Melómanos Documentos, y uno de los fundadores del encuentro de melómanos y coleccionistas del Parque de la Música. Este encuentro es uno de los eventos de mayor convocatoria dentro de la extensa programación de la Feria de Cali.
El balance de Orlando se centra en tres eventos: el Salsódromo, el Concierto de Inauguración y el Festival de Orquestas. Gracias Orlando por prestarnos tus palabras, y a ustedes lectores, disfrútenlas.
Entre gustos no hay disgustos profetizó el sabio Salomón y Santo Tomás prefirió ver para creer. Bueno, algo de las sagradas escrituras tienen todas las fiestas paganas de aquí y allá. La Feria de Santiago de Cali que nació hace 52 años -como la Feria de la Caña de Azúcar de la mano del entonces gobernador del Valle del Cauca Don Absalón Fernández y que duró 40 días- no es la excepción. Su primer afinque fueron los festejos taurinos, a los que la Salsa le llegó después en 1969.
Al mejor estilo del arco iris multicolor, la Feria de hoy le ofrece a propios y visitantes múltiples atractivos para todos los gustos como la botica de la abuela. Es muy difícil que algo de eso no logre satisfacer el apetito fiestero de los gozones y parranderos. Aclaro, que lo que se vive en la Feria en la última semana de diciembre de cada año es la prolongación ampliada de los fines de semana de los 365 días. Rumba al piso (en abundancia), aunque este término esté mal utilizado; institucionalizado para significar el salir a bailar y pasar unos responsables alcoholes lejos de la gasolina. El exceso y mezcla trae nefastas consecuencias, muchas irreparables. De jueves a domingo el perímetro urbano de Cali y mayormente en sus extramuros (municipios aledaños) de: Juanchito, Menga y Jamundí son el escenario calenturiento para castigar la baldosa, degustar el destilado de la caña, brillar la hebilla y algo más. ¡Esa es mi Cali y… ay mi Cali!
FERIA DE CALI .COM no se quedó atrás. Hizo presencia en el Salsódromo, Concierto de apertura de Feria en el Estadio Pascual Guerrero de los equipos Cali y América y remató en el Festival de Orquestas en las Canchas Panamericanas. Este evento que se logró desprivatizar de las manos de las compañías de teléfonos celulares que hacían su agosto en pleno diciembre, pretendiendo descrestar con sólo 4 gatos (grupos) encerrados en el Pascual. Nada que ver con las alzas de la informalidad de la economía -vendedores ambulantes de delicatessen y souvenirs- que sin control alguno se les va la mano. Así lo reconoció para un medio de televisión el director de la Feria. En los 80s, los festivales de orquestas con más de 40 bandas se gozaban a plenitud por más de 24 horas.
Obvio, quedaron otros espectáculos de estas fiestas de cierre de 2009 por fuera de nuestro lente y óptica. El que mucho abarca… poco aprieta. Lógico de esta versión, como de las anteriores, fluyen aciertos y desaciertos. De ellos quedan situaciones sueltas y otras no visibles a la retina del grueso público. Por utilizar el vocablo visibilizar muy de moda. Eso seguirá dependiendo del cristal con que se mire y los intereses que represente para el que comunica.
Intento ser lo más objetivo e imparcial desde mi independencia sin patrocinios. Parto de la base que hasta el propio pueblo, protagonista y dueño indiscutido de la Feria, divide sus afectos y desafectos entre si se debería abrir la fiesta con la Cabalgata o con el Salsódromo. ¡Ay Dios mío! El tira que jala está y seguirá en pleno forcejeo. El asunto queda en manos de la conciencia interesada y permeada de los pareceres cambiantes de los que deciden.
El Salsódromo pasó el examen. A la logística aun le falta
Con respeto y consideración por ustedes amigos lectores, es posible que estas líneas sueltas no retraten de cuerpo entero el paisaje de la Feria de Cali; la idea es que los aproxime y les cause la natural curiosidad de visitar a Cali en 2010, a vivirla porque el que vive la Feria es quien la goza. Inmerso en el corazón del Salsódromo de 1650 metros de recorrido -metraje que consignó la organización- yo no los medí. El telón para el multicolor desfile de baile y música fue el Sur de la urbe sobre la Autopista Suroriental entre las Avenidas Guadalupe y la Cra 39. Una línea recta de pavimento maquillada para la ocasión como escenografía de televisión en directo para los canales regionales de Colombia y un satélite bombeando para todo el planeta.
Una bóveda con infinito cielo azul cubrió el gigantesco escenario concurrido por más de medio millón de almas, sol radiante y no apareció la lluvia sino hasta la madrugada. Aunque no las viví todas, estaban programadas 14 paradas de 3 minutos cada una para que se desarrollara la coreografía ensayada con esmero y disciplina con 6 meses de anticipación. Por algo los bailarines formados en Cali se hacen acreedores cada año de trofeos en las paradas orbitales de Salsa.
De una cifra cercana a 80 grupos, el tamizado dejó listos 30 para el desfile en 10 segmentos temáticos con un volumen planimétrico promedio de 50 integrantes que fueron asistidos por el aliño de carrozas forjadas de manos de artesanos hermanos de San Juan de Pasto (Nariño) que trabajaron hombro a hombro con los locales. Destaco las alegorías: Cali un nuevo latir, Influencia tropical, Sabor de la tríetnia -con frutas del Pacífico colombiano: Chontaduro, mango viche y borojó- y Mojiganga, los diablos decembrinos. Cada pieza rodante una obra de arte.
Aunque todavía falta mucho por mejorar en el tallado y pulido del concepto que el Alcalde Ospina esboza en sus planteamientos; de la mano de los avances, todavía son muy notorios los correctivos por implementar. Ajustar horarios y aclimatación de los grupos invitados del exterior -para el caso Yoldance de La Habana y Emperatriz Leopoldinense de Río de Janeiro- está última cerró el desfile sin justificación alguna. Tal vez de gancho ciego.
Todas las escuelas lucieron y aportaron su mejor esfuerzo y talento, entre ellas cito: Son de Luz, El Manisero, La Vieja Guardia, Pioneros del Ritmo, Estrellas Mundiales de la Salsa, Rucafé, Cali Swing y Estrellas del Swing. Mi juicio constructivo, considerado y respetuoso, apunta a preservar la esencia de la razón de ser del evento, poniendo en escena a más de temas banderas del Movimiento de la Salsa que fluyó en NY en 1964: El aporte de las bandas de Colombia. En lo posible con la música en su tiempo para evitar deformar la reproducción de la grabación ya que el duro asfalto impide abusar de la acrobacia para evitar un accidente. Pavimento que es una lima acerada para tacones puntillas y suelas planas. Con la sabia prudencia, posibilitar el trabajo de los medios. Los camisetas negra improvisados e ignorantes de la logística y/o seguridad en algunos tramos abusaron del “poder” y dificultaron el trabajo de la prensa en general. Claro que como siempre no faltan los privilegiados. A mi juicio, esta segunda puesta en escena del Salsódromo pasó el examen. Los intérpretes de la partitura del médico Ospina tendrán que ser más aplicados para 2010 en procura de seguir mejorando.
Concierto de apertura: Palmieri, brillante! Manyoma, se fajó!
En el concierto de apertura de Feria el 25 de diciembre en las canchas de San Fernando; con sus más y sus menos coronó. El esplendor de la masiva asistencia de público, la fulgurante actuación de La Perfecta II, comandada desde el teclado por Eduardo Palmieri Morales con el impecable soneo de Hermenegildo Jr. Olivera Suárez y la destacada actuación de la banda de Saoko, que casi se ve empañada por el productor del evento que se salió del libreto incluyendo a última hora a un artista (Tony Vega) que no estaba en la programación inicial. Por lo menos la que publicitaron los medios y la web oficial de CorfeCali. Hecho que restringió la actuación del homenajeado Wilson Saoko Manyoma Gil a quien se le pidió conformara una agrupación con 3 trompetas y 3 trombones y alistara entre 15 y 17 temas. Eso me informó el sonero caleño del barrio Alameda del que fui su invitado.
Del Maestro Palmieri y sus muchachos, lo que se escriba o deje de escribir ni sobra y menos falta. Un profesor en cada instrumento. Olivera, gigante como siempre y caballero de pies a cabeza: Entre más grande… más humilde. Esa es mi experiencia y visión. Páginas antológicas como: Ajiaco caliente, Vámonos pál monte, Tirándote flores, Sujétate la lengua, etc… destaco en la vara al genial Conrad Herwig que sacó a relucir la experiencia de su brillante trayectoria entre ellas en la Big Band Mingus y con Grammy a bordo. La constelación se completó con: Jimmy Bosh, José Clausen, Bryan Lynch, Luques Curtis, Pequeño Johnny, Karen Joseph, Orlando Vega, Ray Viera y Nelson González.
Por supuesto que la gruesa banda de Saoko no se quedó atrás y traqueó de lo lindo interpretando las páginas: El Preso, La Libertad, El Negro y Ray y Los Charcos. Wilson fue acompañado por su hermano Hermes Manyoma Gil líder de La Ley que fraseó sus éxitos:
Son pegaito, Sonero del amor, Vive feliz, etc… De entre la nómina de la banda de Saoko a más de la portentosa cuerda de vientos, resalto en el teclado a Piolín -Carlos Humberto Gálvez- y el bajo del Maestro Jorge Herrera.
El retorno del Festival de Orquestas
El retomado Festival de Orquestas, bajo la guía del DJ Errante Gary Domínguez, volvió a triunfar. Más del 80% de las Canchas Panamericanas fue copado por los asistentes que bailaron, bebieron y comieron incansablemente hasta el amanecer. Sin lambonería alguna hay que darle en parte el mérito al Alcalde Jorge Iván. Alguien lo asesoró bien.
Ajustada y planeada organización, más una logística acorde al nivel de las más de 26 bandas que subieron a tarima, incluyendo al Conjunto Chapottin y al Maestro Federico y su Magia Caribe de Venezuela. Los cubanos la sacaron de las canchas: Unos maestros con un sonido casi que impecable. Grupo de esta calidad es que hay que traer de invitados para que dejen enseñanzas y compartan con los nuestros.
Como ya es costumbre, la mayoría de los líderes del volumen y parlantes de las FM brillaron por su ausencia, tal vez por vergüenza ya que ellos en su gran mayoría poco difunden las producciones de bandas locales. En parte eso justifica la desmotivación y la baja producción discográfica en relación a las agrupaciones de Bogotá que vive el boom de la Cali salsera de los 80s.
Sin excepción, todas las agrupaciones lucieron con su mejor etiqueta perfumada. Saco en limpio a: Changó, D´Caché con Francia Elena, La Misma Gente y por supuesto a Los Soneros de Colombia: Kike Harvey, Álvaro Del Castillo, Carlos Brito, Hermes Manyoma y el homenajeado Wilson Saoko -exvocalista de Fruko & Tesos-. ¡Saoko pá que te rompan el coco! con 7 vientos en tarima: 4 trompetas y 3 trombones. Un abanico de éxitos con partituras disímiles, afinque y talento individual en cada repertorio que forjaron con sus bandas de origen, en su orden: La Identidad, Grupo Niche, Guayacán y La Ley.
Una última palabra
Al final, un muy merecido reconocimiento de la Alcaldía a los casi 40 años de trayectoria artística en suelo patrio y fuera de nuestras fronteras en donde es ídolo Saoko que de paso reclamó un justo e igual espacio y trato para los músicos colombianos frente a los que llegan del exterior que también son buenos. Unos más que otros, aunque algunos ya los traen en el ocaso de su carrera y con las canas teñidas. Wilson comenzó a contemplar la idea de no volver a las tarimas locales mientras no cambie el trato discriminatorio y desventajoso hacia los músicos colombianos.
Una Feria que sigue proponiendo la gratuidad, ser incluyente y sin discriminación alguna. Desde ya germina la ilusión y esperanza para la gesta del 2010 porque… ¡Cali es Cali y lo demás es loma! Marcando el paso a lo Piper Pimienta Díaz con Latin Brothers.