Habilitada como Centro de actividades de la 48 Feria de Cali, las antiguas Instalaciones de la Industria de Licores del Valle se convirtieron en LA CIUDADELA DE LA FERIA.
En un área de aproximadamente 32.000 metros cuadrados, se congregaron todos los eventos de carácter popular, que en razón de las obras de construcción del Sistema Integrado de Transporte –MIO, no podían celebrarse en escenarios como el Parque Panamericano, y la Calle Novena.
Convertido en escenario central de estas fiestas, más de 25.000 personas por día colmaron estas instalaciones, adecuadas y adornadas bellamente con luces y motivos de fiesta, en las cuales se podían encontrar todos los ambientes musicales, saborear platos típicos de la cocina colombiana, admirar el trabajo de nuestros artesanos y disfrutar cada noche los placeres de la salsa y su baile, del Tango y la Milonga y del Despecho sentimental.
También rieron con la imaginación de los cuentachistes y acompañaron la ilusión de decenas de artistas anónimos que imitaron a sus cantantes favoritos.