La segunda feria de Cali se atemperó a la corrección de errores detectados en la primera versión.
Así por ejemplo, se nombró una junta organizadora presidida por el exrector de la Universidad del Valle Tulio Ramírez y la coordinación de Alberto Galindo Herrera.
La feria de este año (1958) tuvo una connotación espacialísima: la inauguración de la Plaza de Toros de Cali, con una temporada extraordinaria que comenzó el 28 de diciembre, cuyo cartel estuvo integrado por Gregorio Sánchez y Joaquín Bernadó, españoles y el cerero de la tierra José Zúñiga “Joselillo de Colombia” quienes lidiaron ganados de la Dehesa de Venecia, de doña Clara Sierra.
La feria que comenzó el 25 de Diciembre, con casetas diseminadas por distintos sitios de Cali, con algún énfasis en el sur, por considerar que la principal clientela provendría de la Plaza de Toros.
La primera amazona de la Plaza fue Luz Karime Alhjach, quien había sido consagrada como la reina de los periodistas.
La cabalgata fue organizada por los clubes hípicos de la ciudad y partió de las inmediaciones de la Plaza de Toros a las siete de la noche. Los caballistas portaban antorchas.
Una de las personalidades de esta feria fue el abogado payanés Guillermo León Valencia, quien estuvo en la barrera de sombra durante los tres días de la temporada taurina, en lugar del Presidente Alberto Lleras Camargo, quien se excusó de asistir a los eventos decembrinos de Cali.
En este diciembre del 58 iluminó la feria con su belleza espectacular Luz Marina Zuluaga, Miss Universo. La bella manizaleña estuvo acompañada por Luz Karime Alhjach.
Desde 1958 se acuñó una frase incluida en el Bando de Apertura: “La Feria es un auténtico reconocimiento del derecho que tiene la ciudad de gozar de una sana y confortable alegría”.
El artista de mayor connotación fue Leo Marini, argentino, formidable bolerista y quien había recorrido Centroamérica y los Estados Unidos como uno de los vocalistas de la famosa agrupación cubana “La Sonora Matancera”. Entre los colombianos se destacaba Omar Ramírez, quien regresaba de los Estados Unidos.
Una botella de aguardiente valía un peso con 20 centavos y una de ron un peso con 10 centavos. Una libra de carne costaba un peso con 80 centavos.
Cortesia de CORFECALI.
Cronicas Especiales.
Compilación histórica oral y escrita además de publicaciones de los diarios locales el “País” y el “Tiempo”.